sábado, 28 de septiembre de 2013

Waqrapukara: La otra maravilla del Cusco

¿Fortaleza, santuario, observatorio astronómico? son las interpretaciones para este enigmático monumento de arquitectura inca clásico que se alza a 4, 300 msnm, en los abismos del cañón del río Apurímac, al sur de la ciudad del Cusco. Le enseñamos cómo llegar a este enigmático destino.
 
Por Roberto Ochoa B. y Fotos: James Posso

Todos los caminos conducen a Waqrapukara, pero sólo son transitados por pastores de puna o agricultores locales. Los turistas brillan por su ausencia.

El paisaje que rodea Waqrapukara es sobrecogedor.

Waqra es "cuerno" en castellano. Pukara equivale a fortaleza. Los "cuernos" se alzan 4.300 metros sobre el nivel del mar, en la cumbre de una enorme quebrada cubierta de bosques que coronan los abismos que dan al cañón del río Apurímac. El monumento arqueológico está rodeado de impresionantes andenes, plazas y un bosque de piedras que semejan tronos con gigantes mitológicos contemplando el paisaje cordillerano.

"Waqrapukara no tiene nada que envidiar a los mejores destinos de turismo cultural, de aventura y de alta montaña", nos dice el explorador James Posso, de la agrupación ÑánPerú. "Como monumento arqueológico es una maravilla, pero hay que añadirle el impacto paisajístico de su entorno y las espectaculares formaciones pétreas".

SANTUARIO INCA

Arquitectura de poder: así lo califica el experimentado arqueólogo Miguel Cornejo Guerrero, quien investigó la zona en el 2010, en el marco de una investigación organizada por la Municipalidad de Acos y la ONG Proyecto 1409.

"Waqrapukara es un santuario inca de primer orden, que denota un inmenso poder político y religioso aún no descifrado", asegura Cornejo.

"Cuatro antiguos caminos llegan al sitio, pero antes de acceder a Waqrapukara se llega a un espacio vivo formado por la erosión fluvial y eólica. Todo el entorno natural advierte desde lejos que se está llegando a un sitio especial, fuera de lo común, de una belleza incomparable. Sobre esta espectacular visión de formaciones naturales, los incas amoldan o insertan una maravillosa arquitectura ceremonial, fusionando y haciendo suya toda la creación natural con lo mejor de su arquitectura artística", añade el arqueólogo de la PUCP.

Antes de Cornejo, entre los años 2005 y 2008, el arqueólogo cusqueño Miguel Colque Enríquez realizó un impecable trabajo de restauración, previa investigación para determinar profundidad de cimientos, técnicas constructivas y evitar que las estructuras colapsen.

Tanto Posso como Cornejo coinciden en que la zona alberga otros yacimientos arqueológicos que podrían conformar todo un circuito turístico de primer nivel en el sur de Cusco. Se trata de Tambopukara, Yactapukara y Ayapukara, apenas conocidos por los lugareños.

TODOS LOS CAMINOS

Para llegar a Wakrapukara lo mejor es salir de Cusco y tomar la autopista que va a Puno. A la altura del kilómetro 91 se encuentra el puente de Chuquicahuana, sobre el río Vilcanota, donde empieza la carretera que pasa por Sangarará –epicentro de una batalla durante la rebelión de José Gabriel Condorcanqui– sigue por Acomayo y termina en Acos, al pie del imponente cañón del río Apurímac.

A Waqrapukara se puede llegar desde Acomayo siguiendo el ramal de Huáscar que va hasta la comunidad campesina de Huayqui. Se trata de un camino de herradura de aproximadamente 7.5 kilómetros.

El segundo acceso a Waqrapukara se realiza desde Sangarará (ver mapa) siguiendo hacia  hacia el suroeste, a través de un camino de herradura de casi 15 kilómetros de longitud.

La tercera ruta pasa por la comunidad campesina de Huáscar, a través de un camino de herradura. Por último, se puede acceder al sitio desde la comunidad campesina de Chosecani, siguiendo la huella de un camino prehispánico.

Al llegar, lo primero es el asombro. El paisaje que rodea Waqrapukara es uno de los mas espectaculares del mundo andino. El páramo altiplánico es interrumpido por los bordes de un inmenso cañón. Feroces ráfagas de viento ascienden por los abismos formando caprichosas figuras en las cumbres de la quebrada. A esto se añaden los repentinos cambios de temperatura, con el calorcito y la fuerte radiación propia del mediodía que contrasta con el frío de hasta menos 10 grados bajo cero en las madrugadas.

Los arquitectos incas pretendieron dominar el paisaje sin transformar su espectacularidad.

Las curvas en las terrazas de piedra tallada parecen sujetar a la Waqra, que semeja una corona de doble pico o esos gorros de los waris, pero de solo dos puntas. En medio de ella, hay una cueva natural con intervención inca y una pequeña ventana que da al abismo, que también permite una magnífica visión del cielo nocturno, poblado con constelaciones, planetas y estrellas de enorme valor en la cosmovisión inca.

"Me sorprendió hallar hornacinas de triple jamba", reconoce Miguel Cornejo. "Sólo las he visto en Pachacámac y Maukallaqta". Y añade que en los cuatros sectores identificados por Miguel Colque "existen evidencias que definen Waqrapukara como un santuario con poder político y religioso".

EL SUR TAMBIÉN EXISTE

Waqrapukara se puede integrar a los nuevos circuitos del sur cusqueño, que incluyen Andahuaylillas y Urcos. Incluso, podría servir para reflotar el circuito de "cuatro lagunas", cercano a Tinta, que empezó con buenas proyecciones pero que ha sido olvidado por las agencias de viaje cusqueñas.

"Cusco sigue siendo Machu Picchu y el Valle Sagrado –sostiene James Posso– pero en el sur de la región existen circuitos que podrían duplicar la presencia de turistas peruanos y extranjeros".

Y Waqrapukara puede ser el epicentro de nuevos circuitos de turismo vivencial, para caminatas e incluso para bicicletas de montaña.

Y lo mejor es que permite al viajero acampar en los alrededores del monumento, sin la presencia masiva de visitantes, sin horarios y con la posibilidad de gozar esa deliciosa sensación de estar descubriendo una nueva maravilla siguiendo esa antigua red de caminos que aun persiste en Acomayo.

SE PUEDE ACAMPAR MUY CERCA AL MONUMENTO ARQUEOLÓGICO

Son pocas las agencias cusqueñas que ofrecen visitas a Waqrapukara. En todo caso, salen del Cusco (lo mejor es aclimatarse en la ciudad) con bus privado y en dirección sur pasando Andahuaylillas y Urcos. En el desvío del puente Chuquicahuana la ruta continúa rumbo a Acomayo, pero lo mejor es detenerse a orillas del Pomacocha, una enorme laguna que ha conservado su flora y su fauna propia del altiplano andino.

Las agencias usan la ruta que sale de Acomayo hasta el poblado de Huayek, sobre los 3.300 msnm. Aquí empieza una larga caminata en ascenso hasta Waqrapukara.

No es un ascenso fácil, pero vale la pena al comprobar que se sigue un antiquísimo camino inca y se pueden visitar las pinturas rupestres de llamajpinta.

El Ministerio de Cultura de Cusco ha implementado una zona para campamentos cerca al monumento arqueológico. Es necesario un buen equipo para caminatas y para soportar el frío nocturno.

viernes, 20 de septiembre de 2013

La mítica leyenda de los Hermanos Ayar en Cusco

Por Adelayda Letona García - Fuente: RPP

La historia de los Hermanos Ayar
Hace mucho tiempo, el Dios Ticci Viracocha (hacedor del mundo) envió a sus hijos más poderosos en busca de tierras fértiles para cultivar el maíz, su producto más preciado para que compartiera con todos los hombres de la tierra.

Pumaorco en Paqareqtambo
Es así como a seis leguas del Cusco, en el paraje Tambotoco de Pacaritambo, en un cerro llamado Pumaorqo, habían tres ventanas o cuevas.

De la central “capac toco” (ventana rica) salieron nuestros ancestros: los cuatro Hermanos Ayar. Cada uno de ellos, al igual que sus esposas, tenían poderes y habilidades especiales para iniciar la gran misión.

La primera pareja estaba constituida por Mama Guaco, la guerrera, una mujer hermosa y   fuerte que llevaba un aybinto (especie de onda) y que con un solo golpe podía ocasionar grandes derrumbes.

Su compañero Ayar Cachi,   era el más dominante y belicoso de los hijos de Viracocha, cuentan que tenía la fuerza de un rayo.

Huaca ceremonial en Pumaorqo
Ayar Uchu, en cambio, era místico y religioso, podía comunicarse con Viracocha a través del viento, la tierra, el fuego y el agua;mientras que Mama Cora guardaba y transmitía los secretos de las plantas medicinales que su   padre les legó.

La tercera pareja estaba constituida   por Mama Rawa, mujer semidiosa, alegre y más laboriosa de las cuatro hermanas, podía hacer música con su tinya, sabía tejer y guardaba en cada textil la memoria y la historia de su padre Viracocha;mientras que Ayar Aucca, brazo derecho de Manco Capac, llevaba una pechera de plumas de guacamayo y tenía una fuerte conexión con los espíritus ancestrales.

Cerraba el grupo   el mayor de los Ayar y el de más autoridad Ayar Manco Capac, quien tomó ese nombre porque salieron de la ventana de Capac-Toco y quiere decir “rico”. Ayar Manco era astuto, sabio y un gran estratega. Traía consigo un halcón llamado Indi, al cual todos veneraban y temían. Su esposa Mama Ocllo tenía la ternura de una madre, pero a la vez con su mirada   podía cautivar a cualquier fiera. Era la encargada de preservar las familias.

Se narra que Ticci Viracocha le entregó una vara de oro a Ayar Manco, la que determinaría la tierra donde cultivarían el maíz e iniciaron su travesía.

Ventana de donde salieron los Hermanos Ayar.
Los hermanos Ayar salieron de Tambotoco en compañía de diez ayllus llevando consigo sus armas. Tenían como caudillos a Mama Guaco y Ayar Manco. Luego de algunas horas llegaron a Guanacancha, donde se establecieron por un tiempo en el intento de buscar tierra fértil. Cultivaron también algunas semillas que Mama Ocllo traía consigo desde Tambotoco, pero esa tierra no era muy buena para el maíz y continuaron.

En el camino Ayar Cachi, haciendo alarde de su poder y fuerza, da un hondazo, derribó un cerro y formó una quebrada. Temerosos y recelosos de ese poder, los demás hermanos, al llegar al lugar denominado Haysquisrro, planearon deshacerse de él.   Ayar Cachi regresó hacia Tambotoco y detrás suyo fue Tambocheccay, un servidor fiel del grupo. Al llegar a Tambotoco, Ayar Cachi entró a una cueva. Tambochecay tapió la entrada con un derrumbe. Hoy en día Tambochecay se encuentra convertido en piedra a un lado de la ventana de Capac Toco.

Los hermanos que se encontraban en Haysquisrro, al escuchar el estruendo que ocasionó Ayar Cachi con sus gritos, se pusieron a llorar y lamentar pensando sobre si habían hecho lo correcto.

Apu Wanakaure - San Sebastian
Al pasar este difícil momento continuaron con la misión. Llegaron a una zona donde se hallaba el Guanacauri ( hoy cerro Wanakaure). Desde ahí se podía visualizar todo el valle del Cusco. En la cima de este cerro había una huaca que asemejaba ser una persona convertida en piedra. Ayar Uchu corrió hacia la imagen pétrea y cuando ya estaba cerca quiso moverse pero no lo consiguió, sus pies estaban convertidos en piedra y unidos a la espalda de la huaca.

Ayar Uchu se queda convertido en una huaca o piedra sagrada, donde se edificaría un templo en honor a ese hermano. Desde ese momento Guanacauri sería la Pacarina del Cusco.

Cerro Pumaorqo
Los hermanos siguieron su camino sollozando las pérdidas de Ayar Uchu y Ayar Cachi. Llegaron a un lugar llamado Matagua (al pie del Guanacauri). Aquí estuvieron un tiempo, hicieron unas chozas y cultivaron algunas de las semillas.

Manco Capac y Mama Ocllo tuvieron un hijo al que llamaron Sinchi Roca y es en este lugar donde realizan las primeras ceremonias de iniciación como el Rutuchikuy (corte de pelo) y el primer Guarachico ( iniciación en la guerra de los jóvenes, se les oradaba la oreja y colocaba la wara - vestido).

Mama Guaco un día tomó dos varas y las lanzó hacia el norte. La primera llegó hacia el lugar denominado Colcabamba, pero no pudo incar porque era tierra muy suelta y la segunda llegó más cerca a la ciudad del Cusco, al sector denominado Guaynapata. Manco Capac pudo ver desde Matagua una piedra que delimitaba la posesión de otros pueblos asentados en Cusco, donde actualmente se encuentra el Convento de Santo Domingo.

Ayar Auca decide volar hacia el lugar indicando que le habían salido unas alas de Alcamari, en el camino de Quirirmanta a Matagua. Los hermanos deciden proseguir camino al Cusco. Llegando al valle de Gualla ( hoy granja Kayra y Guallapampa) vieron venir hacia ellos un grupo de pobladores de aquella zona.

Esta es la ciudad inca De Maukallaqta
Mama Guaco tomó su aybinto entre manos y con una diabólica determinación mató a uno de ellos. Al ver esto los demás huyeron a las alturas. Viendo esto la gente del lugar se sometió a los hermanos Ayar, quienes se posesionaron del sector donde actualmenteestá el convento de Santo Domingo y comenzaron a edificar la Casa del Sol al cual llamaron Inticancha. Ellos hicieron andenes de cultivo y comenzaron a poblar el valle.

Cuenta la historia que el viaje de los hermanos Ayar duró muchos años y que ellos fueron los que fundaron una gran civilización. Cuando llegaron al Cusco tenían buenas semillas de maíz y estas al ser plantadas crecieron.

La historia de los hermanos Ayar se mantiene a través de las fuentes orales en estos pueblos, por donde ellos atravesaron antes de fundar el Imperio de los Incas en el Cusco.

Basado en las crónicas de Sarmiento de Gamboa, Historia de los Incas ( Segunda Parte de la Historia General llamada Indica), 1572. Los nombres de los personajes y escenarios en quechua se realizaron según la versión del cronista.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Vota por Cusco para que sea una de las 7 ciudades maravillas del Mundo

Como el 7de julio del 2007 Machu Picchu fue elegida como una de las 7 maravillas del mundo, hagamos que Cusco sea una de las 7 ciudades maravillas del mundo.

1.- Dirígete a la página web Vota Por Cusco o a www.N7W.com/cities.
2.- Dale click SOUTH AMERICA, escoge las 7 ciudades que creas deben ser las 7 ciudades maravillas del mundo, pero si crees que Cusco debe ser elegida, debes de escoger primero Cusco, luego a Lima que también es de Perú y finalmente las otras 5 que debes escoger según el ranking a las ultimas por que haces 7 votos por 7 ciudades, de nada vale dar tu voto por las que están compitiendo por Cusco, les sumas a ellos también.
3.- Pon el código se seguridad “captcha” sin equivocarse.
4.- Pon tu mail.
5.- Click en términos y condiciones.
6.- Finalmente en votar.
7.- Te saldrá un aviso en ingles que quiere decir que pronto se seleccionarán los finalistas.
8.- Haz campaña por e-mail, comparte este artículo en tu Facebook, publica en tu twitter, retwitea, en google+ y otras redes, Cusco o Lima es seleccionada gana todo Perú.
9.- Haz que voten tus familiares, compañeros, vecinos, amigos, peruanos, turistas todo el mundo
10.- Puedes votar con todos tus e-mails.
11.- Puedes hacer calcomanías, pegatinas, stikers, afiches todo lo que haga publicidad para votar por Cusco.
Estaremos informando continuamente, estos reconocimientos incrementaran el turismo en Perú y traeran más trabajo, claro que el turismo en Lima y turismo en Cusco ayudan a traer el turismo a otros lugares turísticos del Perú.

martes, 3 de septiembre de 2013

Los bosques de queñua en Cusco, una maravilla natural

Fuente: Diario La República Por José Víctor Salcedo - Cusco.
Reino de increíbles especies. La reserva comunal de los bosques de Polylepis, es una área natural protegida en el Valle Sagrado de Cusco. Es uno de los pocos lugares del mundo donde habitan tres preciosas aves en peligro de extinción. Biólogo afirma que el riesgo de que desaparezcan es latente. Asociación de ecosistemas y comunidades se unieron en su protección.

El paraíso existe. Se encuentra a tan solo tres horas de Cusco, en las faldas del imponente nevado La Verónica, a 4 mil 200 metros de altitud. Se trata de la “Reserva Comunal de Los Bosques de Polylepis (queñua)” en la Cordillera Vilcanota, que alberga la comunidad campesina Abra Málaga-T’tastayoc (Ollantaytambo, Urubamba).

Es un área de conservación comunal de 32 mil 592 hectáreas, contigua a la zona de amortiguamiento del Santuario Histórico de Machu Picchu. Ahí donde empieza a escasear el aire para el ser humano, se enseñorea una llamativa flora con la planta de la queñua o Polylepis como reina.

La importancia de los queñuales radica en que regula el clima, previene la erosión de suelos y almacena grandes cantidades de agua que tras un proceso de filtración (por la tierra) alimenta manantiales y puquios (ojos de agua). Una queñua requiere apenas el 5% del agua que utiliza un eucalipto para crecer.

Lepthas Theonura. Conocido como tijera de ceja blanca
AVES ÚNICAS

En la zona además habitan tres hermosas especies endémicas de aves, es decir que tienen un solo hábitat en el mundo. Estas están en peligro de extinción.

Se trata de los pájaros Lepthas Theonura, Anairetes y Royal Cinclodes, que son protegidos por la comunidad campesina con el apoyo de la Asociación de Ecosistemas Andinos (Ecoan).

El biólogo Efraín Samochuallpa Solís, coordinador y administrador de Proyectos de Ecoan, explicó que las tres especies de aves solo habitan entre los 3,800 y 4,600 metros de altura, por lo que se restringen a la reserva. Debido a ello este lugar ha sido reconocido como primer área de conservación privada en el país, en 2009.

De las especies existentes, la Royal Cinclodes está en peligro crítico, según el especialista. Su población mundial se estima en apenas 250 individuos ubicados en los Andes de Perú y Bolivia. En Perú se estima que existen 180 y la mayoría habita entre Cusco, Apurímac, Ayacucho y Junín. Dentro del conservatorio existen apenas seis.

Royal Cinclodes es la denominación comercial del pájaro, utilizada mayormente por los observadores de aves (birdwatchers). Su nombre científico es “Cinclodes Aricomae”, pero los lugareños lo han bautizado como “Churrete real”.

Anairetes Alpinus. Solo puede vivir en zonas altas
En tanto, el Anairetes Alpinus, conocido como “torito de pecho cenizo” o “alcalde”, tiene una belleza sin par. Ojos grandes y redondos, una cresta de plumaje negro y manchas blancas en las alas, lo describen.

Esta ave también se halla en peligro de extinción, sin embargo tiene una mayor distribución, pues cubre territorios de Perú y Bolivia. En nuestro país se halla en Huaraz y Puno.

Por su lado, la Lepthas Theonura ("Lepthastenura xenothorax") es conocida por los lugareños como el “Tijeral de ceja blanca”. Esto pese a que tiene una especie de mechón de color café en la cabeza.

Esta especie endémica tiene una distribución bastante restringida (Cusco y Apurímac) y solo puede vivir en bosques de queñua por encima de los 3,600 metros de altitud. El número global de especies en la reserva son más de 150.
 
OTRAS ESPECIES EN RIESGO

El biológo especialista explica que los arbolitos de Polylepis (queñua) son importantes, pero sobretodo el musgo, en cuyo interior está el alimento de las aves (los insectos).

Otras especies de aves amenazadas son el cóndor andino (Vultur gryphus), la agachadiza imperial (Gallinago imperialis), etc. Los bosques también son el hábitat de mamíferos como el puma (Puma concolor), la vizcacha (Lagidium viscacia) y el ratón runcho andino (Lestoros Inca). Estos son difíciles de ver.

Para deleitarse con la presencia de estas especies, se debe madrugar o demorar su llegada a la comunidad Abra de Málaga. Es decir, partir de Cusco a las 02.00 horas para llegar tres horas después al abra, o ascender a la puesta del sol.

“Solo son visibles (las especies) en la madrugada y la tarde. Durante el día están adormecidos y no tienen ninguna actividad”, advierte el coordinador y administrador de Proyectos, Efraín Samochuallpa.
 
A 4 mil 200 metros de altitud se ubica la reserva
CLAVES
 La comunidad de Abra Málaga-T’tastayoc, distrito de Ollantaytambo (Urubamba), es la encargada junto a Ecoan de cuidar esa maravilla paisajística. Cobran 15 nuevos soles por ingreso al conservatorio a los 350 visitantes que llegan anualmente. Estos en su mayoría son profesionales dedicados al estudio de especies endémicas.

 El 50% de los ingresos “lo usan para ellos y la otra mitad para hacer gestiones que requiere la comunidad”, explicó Efraín Samochuallpa.

 Desde una perspectiva etnobotánica (estudios sobre relaciones entre los grupos humanos y su entorno vegetal), casi el 50% de especies de las plantas herbáceas son usadas medicinalmente por las personas locales.